Tiene la forma exacta de un tocadiscos antiguo: perillas en la parte superior, un pequeño brazo apoyado en el plato, un disco de vinilo girando justo donde debe estar. Solo que este cabe en la palma de la mano y se engancha al llavero. Al presionar el botón, graba tu voz y la reproduce, igual que los auténticos tocadiscos retro en los que se inspira. Su encanto reside en los detalles: su cuerpo rectangular estilo radiocasete, los pequeños interruptores y la cadena dorada que cuelga a un lado, como si acabara de salir de un salón de los años 70 en miniatura.
Cada tocadiscos viene en un color aleatorio, así que el que te toque forma parte de la diversión. Además, cada llavero incluye discos de vinilo intercambiables para colocar en el plato: diferentes colores de etiqueta, el mismo clic satisfactorio al encajar. No se trata de un simple adorno que imita un tocadiscos. Es un auténtico tocadiscos en miniatura, que cumple su función: grabar pequeñas notas de voz que puedes reproducir donde quieras. A los aficionados a la cocina en miniatura y a los coleccionistas les encanta este tocadiscos porque es una réplica fiel de un tocadiscos retro y, a la vez, un dispositivo completamente funcional. Real Mini World redujo el tamaño del tocadiscos por completo: forma, sonido y todo lo demás.
