
Hice este pequeño cable de extensión sabiendo perfectamente que jamás pagaría tus facturas, arreglaría tu vida ni organizaría mágicamente tu caos; pero, de alguna manera, sigue siendo importante. Es miniatura, hecho a mano y un poco ridículo… como la mayoría de las cosas a las que nos apegamos emocionalmente. ¿Esos interruptores azul claro? Sí, los pinté uno por uno, cuestionando mis decisiones a mitad del proceso, pero también extrañamente orgulloso de que algo tan pequeño pueda parecer tan real.
Hay algo casi poético en ello: una regleta que no puede alimentar nada, pero que de alguna manera despierta alegría. Permanece ahí, silenciosamente, en tu mundo en miniatura, fingiendo ser útil, aunque tú y yo sabemos que es puramente decorativa… y aun así, la cogerás como si importara. No te preocupes, yo también lo hago. Todos andamos por ahí dándole significado a objetos diminutos y llamándolo sanador.
¿Y, sinceramente? Quizás ese sea el objetivo. No todo tiene que funcionar como exige el mundo real. Hay cosas que simplemente deben existir con belleza, obstinación y un toque de extravagancia. Esta pieza no está aquí para ser práctica, sino para completar una sensación, una escena, una historia. Y si te sientes extrañamente reconfortado por un pequeño cable de extensión hecho a mano… bueno, bienvenido. Eres justo el tipo de persona para la que hice esto.
🍿Atención:
Este producto es un producto artesanal, por lo que podría no ser tan perfecto como un producto fabricado en fábrica. Podrían presentarse ligeras diferencias e imperfecciones. Por favor, considérelo antes de comprar. Pero lo que lo diferencia de un producto fabricado en fábrica es que cada pieza está hecha con amor y pasión ❤️
La minicocina es solo para fines de entretenimiento. Consulte nuestros términos y condiciones.